Se presenta un tinto muy cubierto, de lágrimas densas y distantes unas de otras; se forman lentamente y caen sobre un color castaño oscuro de ribetes yodados.
En nariz ocupa un lugar importante la fruta negra madura con adornos de cacao, zarza y hojarasca, fondo avainillado con tostados sutiles y barrica de ahumados. Complejo, profundo e intenso.
En el paladar se destapa su carácter tras una entrada que ya te pone sobre aviso. Carnoso y de buen sabor, con la fruta muy pasada en un entorno algo licoroso, potente y rico. Con garra. Quizá sus 15% le dan más peso y le resten frescura.
Con su postgusto se desvela su astringencia y se alargan recuerdos de cereza y especias.
Catado el 22 de abril de 2018
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martes, 24 de abril de 2018
domingo, 8 de enero de 2017
DEHESA DEL CARRIZAL - Syrah 2012
Sin duda alguna este Syrah debe ser todo un orgullo para su bodega.
Con un color violáceo dentro de lo esperado y una lágrima delgada y de caída lenta, muy buen aspecto.
Nada más asomar nuestra nariz sobre la copa, nos inquieta su aroma complejo y refinado; encontrando fruta madura sobre tierra mojada, trasladándonos directamente al campo en primavera, juraría que hasta he oído a los pajarillos y han revoloteado mariposas en el salón de casa.
Ya en boca, se deja querer, con una entrada suave y sin prisas, algo carnoso. Muy suave, de tanino envolvente pero muy sutil. Finura y elegancia de principio a fin. Muy rico,
dejando un posgusto realmente bueno, fresco y algo balsámico y especiado con la fruta de fondo.
Todo un vinazo y sin duda, de lo mejorcito que he probado últimamente.
Más que recomendable.
Catado el 8 de enero de 2017


Con un color violáceo dentro de lo esperado y una lágrima delgada y de caída lenta, muy buen aspecto.
Nada más asomar nuestra nariz sobre la copa, nos inquieta su aroma complejo y refinado; encontrando fruta madura sobre tierra mojada, trasladándonos directamente al campo en primavera, juraría que hasta he oído a los pajarillos y han revoloteado mariposas en el salón de casa.
Ya en boca, se deja querer, con una entrada suave y sin prisas, algo carnoso. Muy suave, de tanino envolvente pero muy sutil. Finura y elegancia de principio a fin. Muy rico,
dejando un posgusto realmente bueno, fresco y algo balsámico y especiado con la fruta de fondo.
Todo un vinazo y sin duda, de lo mejorcito que he probado últimamente.
Más que recomendable.
Catado el 8 de enero de 2017
jueves, 17 de noviembre de 2016
DEHESA DEL CARRIZAL Syrah 2007
Aroma muy complejo y estructurado, una fruta muy madura con notas especiadas y tostadas que evocan a la vaina de la vainilla, a cacao y café. En boca es brutal, amplio, contundente y a la vez de paso ligero y persistente.
En la retronasal quedan notas anisadas y una calidez que es una delicia.
Nos ha conmovido.
Catado el 16 de agosto de 2015


En la retronasal quedan notas anisadas y una calidez que es una delicia.
Nos ha conmovido.
Catado el 16 de agosto de 2015


domingo, 6 de noviembre de 2016
Latitud 40- 2013
Os animo a que probéis este vinazo, es de los que probablemente os aprendáis el nombre y, sin duda alguna, os quedaréis con su cara.
No suelo perderme mucho en el análisis visual del vino pero, sin duda alguna es lo primero que llama la atención. Un rojo picota con tonos violáceos y una capa alta que parecen hechos con photoshop. Una lágrima que recuerda más a un oloroso de 30 años que a la de cualquier tinto, cayendo lenta, bien formada, eterna...
Un espectáculo visual digno de cualquier pinacoteca que se precie, bonito no, lo siguiente.
En nariz es bien complejo, con notas espaciadas, la fruta madura al fondo y algo de pan de higo. Llama la atención que sus quince grados estén tan perfectamente integrados y el conjunto resulte tan armonioso.
En boca es otro deleite, brutal diría yo.
Amplio, jugoso, algo abocado y muy muy rico.
Nos hemos quedado con su cara y seguramente nos volvamos a ver.
Catado el 11 de febrero de 2016


No suelo perderme mucho en el análisis visual del vino pero, sin duda alguna es lo primero que llama la atención. Un rojo picota con tonos violáceos y una capa alta que parecen hechos con photoshop. Una lágrima que recuerda más a un oloroso de 30 años que a la de cualquier tinto, cayendo lenta, bien formada, eterna...
Un espectáculo visual digno de cualquier pinacoteca que se precie, bonito no, lo siguiente.
En nariz es bien complejo, con notas espaciadas, la fruta madura al fondo y algo de pan de higo. Llama la atención que sus quince grados estén tan perfectamente integrados y el conjunto resulte tan armonioso.
En boca es otro deleite, brutal diría yo.
Amplio, jugoso, algo abocado y muy muy rico.
Nos hemos quedado con su cara y seguramente nos volvamos a ver.
Catado el 11 de febrero de 2016


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