Un espumoso rosado de Granada que nos ha llamado bastante la atención, hecho con las variedades Garnacha tintorera y Gordal (variedad autóctona de la zona) y con el método tradicional.
En nariz es pura fresa, huele y sabe muy bien, tiene buena acidez y muchísimas burbujas finas y muy duraderas, en el posgusto asalta cierto amargor fortuito pero sin duda, ha captado nuestra atención.
Lo hemos catado junto a otros espumosos de la mano de Silvio Alves en una cata de espumosos realizada el día 15 de febrero de 2017.