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domingo, 28 de abril de 2024

CARABALLAS EQUILIBRIO 2015


Un verdejo con un aspecto imponente, de color dorado, sin filtrar, con densidad y lágrima abundante.

 No todos los vinos suenan igual en su caída, en ello se percibe también su densidad, ganando tonos graves mientras más cuerpo tienen, algo que suele ser sinónimo de calidad y categoría. Pues, así suena este verdejo fermentado en barrica, de gran categoría, tanto que tras ganarte a la vista, te conquista al oído y te sobrecoge al olfato.

En esta fase se percibe buena intensidad, complejidad y, como su propio nombre indica, equilibrio.

Nueve años después de su cosecha mantiene los atributos propios de la casa, sumado a las bondades de un buen pacto con la madera y un trabajo esmerado con las lías.

Así, en un primer plano encontramos un frente con notas de membrillo, manzana de sidra y notas de tila infusionada, recuerdos de castañas asadas y limón; más atrás encontramos caramelo blanco, vainilla, flores silvestres y ortiga.

En boca goza de mucha amplitud, volumen y frescura; invade por completo la boca con músculo y alarga su recorrido muy gratamente.

En su sabor se perciben recuerdos de fruta blanca, vainilla dulce y limón, dejando para el final un leve punto electrizante y cítrico que te recuerda todo el recorrido que ha hecho por tu mente y paladar desde que lo oíste caer en tu copa.


Cata realizada el 28 de abril de 2024

viernes, 9 de octubre de 2020

MAIOR DE MENDOZA- 3 Crianzas 2015



 Amarillo pajizo, muy glicérico; brillante y limpio.

En nariz es complejo, expresivo y delicado; presenta un frente floral y fragante, más atrás asaltan aromas de fruta de hueso, compota de fruta blanca,  notas de henos, tímidas notas tropicales, y limón.

En bocas se percibe de paso amable, graso al tacto, suave y con sensaciones equilibradas de acidez y dulzor.

Su sabor se prolonga en un recorrido largo y muy rico a la vez que deja en su posgusto recuerdos de albaricoque, talco, heno, flores blancas y limón.


Catado el 25 de septiembre de 2020

miércoles, 12 de agosto de 2020

ORIOL ROSSELL- MÍTIC 2015

Color amarillo dorado, impetuoso con burbuja muy fina formando rosario de ascenso contenido y corona constante.
En nariz encontramos notas de manzana compotada, flor de manzanilla, crema pastelera y fondo de limón.
Nariz muy cremosa, intensa y atractiva.
En boca es de paso altivo, seco y prolongado.
En su retorno devuelve finísimos recuerdos de cereales, manzana y un ínfimo amargor cítrico  que le otorga carácter.
Un cava muy rico, bien estructurado y elegante. De este repetiremos más veces.

Catado el 1 de agosto de 2020

lunes, 27 de abril de 2020

BIENTEVEO 2015


Centro de color castaño oscuro con ribetes rubí. Buena lágrima y denso al movimiento.

En nariz presenta un aroma complejo, encontramos tímidos recuerdos de fruta negra (ciruelas pasas y moras), notas mentoladas, hojarasca, vaina de vainilla, cedro y cacao, todo con un entorno de acidez que bien recuerda a la propia de las moras de zarza.
En boca es de entrada amable y muy amplkio.
Destaca su acidez restando equilibrio al conjunto aunque le atribuye mucha frescura y le resta interés.
Su alcohol si está bien integrado a pesar de sus 14,5 %.
Su acidez acentuada alarga su posgusto del que retornan notas balsámicas y cereza.


Catado el 24 de abril de 2020


domingo, 5 de abril de 2020

COTO DE IMAZ- reserva 2015


Rojo cereza con ribetes granate, capa media, brillante y limpio. Lágrimas serpenteantes muy compactas.

En nariz se percibe fruta negra (ciruelas pasas y grosellas) cubierta de clavo, pimienta de Jamaica y vainilla. En buena intensidad y armonía.
De paso suave en su sabor se matiza la acidez propia de las grosellas a la vez que esta dota de frescura al conjunto.
Su suavidad se debe en parte a la finura de sus taninos y al hecho de no resultar seco ni tener una astringencia desmedida.
En su posgusto recrea notas de cereza propia de las moras de zarza junto a alguna nota de violetas y cierto fondo de cacao y especias que ascienden hasta la nariz.

Muy rico y muy Rioja.

Catado el 31 de marzo de 2020

domingo, 29 de marzo de 2020

CACHITO MÍO - Selección 2015


Color castaño,muy cubierto y glicérico. Pesado al movimiento.
En nariz asalta un frente de notas de tabaco negro, fruta muy madura (recuerdos de pan de higo), regaliz, mina de grafito y fondo de pedernal.
En boca presenta mucho cuerpo (como buen toro), paso sedoso, muy amplio y carnoso.
Muestra algo de astringencia al final de su recorrido y una tanicidad levemente marcada recreando sensaciones dulces.
En su sabor se percibe la madurez de la fruta junto a notas de cereza y licor.
Retorna mucha fruta y un fondo balsámico.

Un vino sin mayores pretensiones aunque mucho más refinado y equilibrado que un Toro tradicional . Rico.
Catado el 21 de marzo de 2020

jueves, 20 de febrero de 2020

VARA Y PULGAR 2015



Color castaño oscuro con ribetes de rojo óxido, capa alta y lágrima compacta.
tras notas de reducción va surgiendo poco a poco un centro de aceituna negra, grosella, barrica de salazón, notas ahumadas, hongos y restos de su paso por depósito.
De paso muy suave, untuoso y provocando una gran salivación debido a su acidez. Su sabor no guarda apenas relación con su aroma sorprendiéndote muy gratamente un entorno de sensaciones dulces donde surgen recuerdos de moras en un medio balsámico y nutrido de matices especiados que retornan tras su paso.

Catado el 13 de febrero de 2020

jueves, 13 de febrero de 2020

CARABALLAS CHARDONNAY LÍAS 2015

Una vez más nos dejamos conquistar por esta bodega en la que no se escatima a la hora de deleitar a sus seguidores como es el caso.
Si pudiéramos medir de alguna forma el mimo y cuidado que duerme en cada una de sus botellas no tendríamos suficiente con un diez.
Hoy catamos su nuevo Chardonnay sobre lías. Como ya acostumbran estos vinos la percepción de matices, los recuerdos y los estímulos que emanan de él se multiplican en tu mente y, literalmente te vuelven loco.
Desde que sirves la primera copa empieza a llamar tu atención. Su color anaranjado, oro viejo de ribetes ocres, te inquieta mientras destellos dorados desvían tu atención hacia la contraetiqueta buscando alguna posible respuesta a ese misterioso color y es en ella donde encuentras dos posibles soluciones: los quince meses que ha pasado en contacto con sus lías y el hecho de que sea un vino 100% ecológico.
Muy denso a la vista, untuoso en las paredes de cristal, limpio y brillante.
Con poco que lo acercas a la nariz vas tomando conciencia de la complejidad que atesora; así pues encontramos una nariz cremosa y muy expresiva, golosa y dulce. Aparecen en un primer plano notas de melaza, carne de membrillo, manzana asada y notas de naranja amarga, albaricoque, levadura , flores marchitas e incluso licor de bellota en un plano posterior. Impresionante la variedad de matices que van emergiendo cada vez que agitamos y aireamos el vino.
En boca no es menor el interés que despierta en nosotros; lo primero que descubrimos es su rotunda sequedad que, casi nos lleva a un fino jerezano. De paso largo y sedoso, regala con cuerpo su sabor de fruta de hueso y manzana compotada, mientras una acidez que se pasea de puntillas aligera las sensaciones producidas por tal aluvión de matices a la vez que aporta frescura y atractivo.
A trago pasado y casi desde el infinito retornan notas mantecosas acompasadas de hierbas aromáticas y desplegando sutilmente los más diversos matices; desfilan ahora notas tropicales, manzana asada, flores silvestres de infusión e incluso algún recuerdo de la fermentación en forma de pegamento.
Parece que en vez de catar un vino, hemos viajado por él a través de los sentidos. En él hemos encontrado sequedad y madurez donde esperábamos dulzura y jovialidad, frescura y sutileza en un cuerpo que se antojaba untuoso y denso y, sobretodo gran abundancia de pequeños matices que sin duda, lo hacen muy grande y lo convierten en puro placer.

Catado el 17 de octubre de 2018




lunes, 27 de enero de 2020

CARE FINCA BANCALES 2015






Castaño en el centro y rojo óxido en los ribetes, capa alta y glicérico.
En su aroma encontramos un centro de fruta de hueso muy madura, moras, tímidas notas de toffe, hojas de tabaco y notas avainilladas. Nariz rica, con cierto dulzor y buena intensidad.
En su sabor es rico y suculento, tras un paso sedoso y calmado entrega un centro de fruta en licor que recuerda a guindas, moras, bombones y hierbas aromáticas.
De largo y amplio recorrido, retornan notas de licor de guindas y café mientras ascienden notas balsámicas y silvestres hasta la nariz.
Rico, riquísimo y más que recomendable.

Catado el 19 de enero de 2020

martes, 21 de enero de 2020

LINDES DE REMELLURI 2015




Después de despertar nuestro interés la oscuridad de su color picota ribeteado de castaño y su capa alta, asomamos nuestra nariz al borde de la copa con las expectativas que crearon las añadas anteriores de este Rioja de medio pelo con cierto aire de grandeza.
En el centro de su paleta aromática la fruta roja madura y los frutillos silvestres se rodean de cierto halo balsámico, notas de jara y monte bajo, cacao y pimienta, se suma a tal compendio recuerdos de cajas de habanos decorando con sutiles tostados y notas avainilladas un conjunto que ya empieza a resultar suculento. Expresivo y con buena intensidad.
Fresco y atractivo.
De paso firme y cierta amplitud, destina al final de su recorrido un golpe de astringencia a la vez que sin asperezas se deja querer. De tacto carnoso y buen sabor recordando a picotas, cacao y especias retorna cierto punto balsámico que asciende hasta la fase superior.
Muy rico y muy Rioja, una buena opción sin duda.

Catado el 16 de enero de 2020



martes, 14 de enero de 2020

JULIO CRESPO 2015





Color castaño en el centro y ribeteado de tonos teja, lágrima bien formada y tranquila, capa medio- alta, muestra densidad al movimiento.
En nariz destaca la fruta negra, ciruela y frutillos del bosque; más tímidamente aparecen notas de guinda, humo de tabaco negro, tinta y cierto punto sanguino.
De entrada fácil, suave y armoniosa llama la atención su direccionalidad, sin apenas rozar ni estimular los bordes del mapa lingual.
Quizá se eche de menos matices que lo hagan más envolvente y amplio, algo de sabrosura sin bien por otro lado, es fiel a su variedad, "Prieto picudo", con la que se elaboran rosados realmente buenos.
De sabor rico y frutal recuerda mucho a las picotas con sutiles tonos de violeta.
Devuelve tras su paso, esos matices de humo que encontrábamos en nariz decorando un centro de cereza y alentando el ascenso de notas vegetales hasta la nariz.
Bastante singular, aunque no conmueve.

Catado el 12 de enero de 2020


domingo, 5 de enero de 2020

LLOPART BRUT NATURE RESERVA 2015




Color amarillo pajizo muy pálido con destellos acerados. Brillante. Extiende su flujo constante de burbujas de todos los tamaños, concentrándose en el centro un rosario continuo de burbujas muy pequeñas.
Muy expresivo e intenso en nariz. En ella encontramos fruta escarchada, orejones y fruta blanca.
En boca es rápido y muy jugoso. Integra bien el carbónico y presenta con su sequedad un leve punto amargo.
Prolonga levemente su sabor dejando en los laterales de la lengua un verdor cítrico que estimula la salivación.
Muy rico, el leve amargor de su posgusto contrasta con la jugosidad de la fruta que hay en su sabor.
Rico y original.

Catado el 30 de diciembre de 2019

martes, 3 de diciembre de 2019

ELIAS MORO- crianza 2015

De color castaño oscuro con ribetes granate, capa medio- alta, muy glicérico y denso al movimiento.
En nariz casi hace cosquillas su acidez de frutillos del bosque combinándose con notas tostadas y balsámicas mientras, dejan atrás recuerdos de ciruelas pasas, notas de cacao, licor y cal.
En boca recuerda y mucho a la robustez de los vinos que se hacía en Toro hace ya unos años; de sabor potente donde resalta la fruta en licor, los tostados muy marcados robados de las barricas y cierto halo de especias que luego se traducen en un potente bálsamo cuando retornan tras su largo paso. De tacto casi carnoso y desprendiendo cierto amargor que se podría ligar a la sensación de astringencia.
Un vino para un público, por su potencia y sus 15 % asomando desde dentro de la copa. Personalmente me ha resultado algo cansino sin bien, es el vino ideal para platos de sabores fuertes,  especiados y picantes.
Quizá busco más equilibrio y armonía, tanta potencia satura y cansa. Tampoco su relación calidad- precio engancha y, a pesar de algunas puntuaciones que he visto, lo encuentro sobrevalorado.

Catado el 28 de noviembre de 2019






martes, 26 de noviembre de 2019

MONTELAGUNA SELECCIÓN 2015

Buen aspecto, algo evolucionado ya el color; castaño de ribetes granate tornando a teja, denso y glicérico. Oscuro y cubierto.
Sin duda alguna su nariz es extremadamente compleja y muy expresiva, con buena intensidad regala matices muy refinados de muchos aromas tanto varietales, como de la fermentación como de esos 20 meses de  crianza y, todo en rotunda armonía y casi en el mismo plano.
Así pues intentando organizarlos un poco, en un principio percibimos notas de fruta roja madura (fresones muy maduros y confitura de tomate), notas de suero lácteo, dulces de castaña, caja de habanos con cierto punto salobre, vainilla de vaina, mina de grafito y, a copas pasadas aparecen notas de regaliz, toffe y coco. Impresionante!!!
En boca se percibe fino y delicado, sutil y muy elegante. Regala un trago largo y liviano sin serlo; jugoso y sabroso a la vez. En su sabor hay recuerdos de bombón de licor, café y ciruelas pasas.
Con los taninos casi ausentes y una suavidad casi extrema, entrega su porte con frescura y sin apenas astringencia, realmente sublime.
Tras de sí ascienden notas licorosas y cacao a su paso dejando un rico sabor a gloria bendita en la boca.
sin duda esos 20 meses de crianza han armonizado todo su entramado y la gran riqueza de matices que humildemente nos ha regalado en cada fase de su cata.
Como se dice en Cádiz, todo un señor Bastinazo.
Más que recomendable imprescindible. Ideal para las fiestas que se aproximan ya.

Catado el 17 de noviembre de 2019






miércoles, 23 de octubre de 2019

BARDOS - crianza 2015

Centro de color rojo picota, capa alta y ribetes rubíes, lágrimas finas y muy marcadas.
En nariz la fruta negra se muestra delante de un variado abanico de tonos balsámicos, notas de cuero, regaliz  y hojarasca adornados de cierto encaje salobre apenas perceptible.
De matices profundos, conjunto genuino y muy expresivo.
Su sabor es intenso y rico, tras un paso calmado y con cierta amplitud y cuerpo medio. No se perfilan en él los taninos ni muestra astringencia. Más bien se muestra armonioso mientras devuelve ese potente halo balsámico que prolonga las sensaciones que recrea su sabor y su aroma a la vez que empieza a despejarte la nariz.
Destacan en él los atributos que ha robado a la madera y le dan cierto aire original. Pide platos contundentes de cuchara o carnes de sabor fuerte.
Hay que probarlo!!





martes, 27 de agosto de 2019

PANIZA -ÚLTIMA GARNACHA 2015

Buen aspecto, mostrando su edad en él. Castaño de ribetes teja y capa alta.
Presenta una nariz compleja. En un primer plano asoman en él fruta negra y fresón maduro dando paso más atrás a pequeñas pinceladas de aromas terciarios ( cajita de habanos, cacao, notas avainilladas, pimienta de Jamaica,..) e incluso alguno mineral (pedernal).
Se pasea lento en boca y persiste su sabor tras un ataque en el que ya percibes cierto amargor fortuito rodeando un centro de fruta madura y especias. Taninos bien domados suman interés y suavizan su paso junto a una buena acidez que aligera la carga de tanta expresividad.
Con el cuerpo y el alma propia que transfieren a un vino las garnachas de cierta edad o altitud.
Rico y original, devuelve notas de cereza en un recuerdo apacible y atractivo.

Catado el 26 de agosto de 2019




sábado, 17 de agosto de 2019

EL 6º ELEMENTO 2015

Sin duda alguna este vino captará tu atención desde el principio a través de la oscuridad de su color y la ortografía de su etiqueta.
En nariz aparecen frutos del bosque (arándanos, moras de zarza, grosellas...) tras un frente especiado con tonos lácteos; a este plantel aromático se suman  notas de regaliz, cacao y tinta.
Altamente expresivo en boca, de tacto aterciopelado presenta buen ataque tras el que se desarrolla y se desenvuelve con amplitud derrochando frutosidad y frescura. De cariz abocado, carnoso y sabor muy jugoso; taninos dulces y astringencia armoniosa. Integra bien el alcohol a pesar de sus 15,5 %.
Su persistencia prolongada así como los matices que retornan tras su paso lo arman de una buena estructura y equilibrio.
Así pues tras su paso devuelve notas de ciruela pasa, tinta, cedro y especias; mientras, ascienden a la nariz cierto punto balsámico que recuerda a cardamomo y  tomillo.
Me ha encantado este vino aunque, por ponerle alguna pega me ha sorprendido mucho su etiqueta y, no solo por lo aparatosa que es sino porque he encontrado varias faltas de ortografía; se han comido todas las mayúsculas y parte de las tildes. Supongo que es cosa de los diseñadores pero es como ponerle a un Ferrari una funda de plástico en la tapicería. En fin.... eso sí, lo de dentro de la botella me ha impresionado, está muy rico y muy bien hecho.

Catado el 23 de julio de 2019

  


domingo, 21 de julio de 2019

BAI GORRI FB 2015

Buen aspecto, brillante y limpio. Color en evolución con destellos dorados.
En nariz las notas de hierba recién cortada  y tostados parecidos al café torrefacto restan protagonismo a la fruta de hueso . Completan el aroma sutiles notas florales que recuerdan a la lantana y cítricos.
En boca se desenvuelve bien, con amplitud, untuoso casi graso con sabor frutoso y rebosante de frescura a pesar de su crianza y su edad.
Muy buena acidez sosteniéndolo todo y armando su estructura.
Devuelve notas herbáceas y pomelo tras mostrar una buena persistencia en boca.
Correcto pero sin conmover más de los justo, sin mayores pretensiones.

Catado el 20 de julio de 2019



sábado, 20 de julio de 2019

PAGO FLORENTINO 2015

Un vino de Pago debe presentar unas características especiales y este es el caso de este Pago Florentino, sin duda alguna presenta una personalidad que lo hacen realmente único y singular.
De color picota muy oscuro casi tanto como una noche sin luna, ribetes castaños te dan pistas de su evolución en botella desde el 2015 hasta hoy, buena capa y sin que se perciba mucho peso en la copa; de lágrimas escasas pero muy concentradas y distraídas.
En nariz en un entorno balsámico dan un paso al frente aromas ahumados, café, regaliz, notas avainilladas y cierto matiz mineral que bien recuerda al olor que desprenden las piedras de caliza en el campo cuando empieza a llover.
En boca es de entrada muy suave, con cuerpo medio y buena acidez, un rico sabor te trae recuerdos de cereza y cedro. Amargor y astringencia suaves que no acaparan mayor atención pero sostienen su estructura junto un tratamiento muy refinado de los taninos que hace que se recreen además de suavidad, sensaciones dulces de manera magistral. 
Presentando buena persistencia en boca su acidez le atribuye otras dos grandes cualidades que también detenta: frescura y juventud. Su deje ahumado se convierte prácticamente en un leit motiv de principio a fin.
Recalca ese fondo balsámico tras su paso en la retronasal a la vez que resurgen en su posgusto reminiscencias de picotas maceradas con cierto acento mentolado y regaliz.
Sin duda alguna, un vinazo con una excelente R.C.P. y que sin duda os recomiendo que probéis algún día.
Catado el 18 de julio de 2019




martes, 16 de julio de 2019

ZANCÚO - Roble español 2015

Cada vez me gustan más estas botellas que tienen tan bajísima producción que sientes en cada copa una suerte infinita por ser uno de los elegidos para disfrutar de sus bondades.
Esta de hoy viene de la Sierra Norte de Sevilla donde posiblemente pasé  los mejores momentos de mi infancia con mi familia, llenando a cada momento mis pulmones del aire puro de esa bendita sierra, impregnando mi memoria olfativa de los aromas silvestres que convivían en las riveras del Huéznar.
Este Zancúo es de un rojo picota oscuro con ribetes castaño casi teja por su edad; de lágrimas densas con caída muy lenta, casi reflexiva. Denota peso en la copa cuando se agita, te predispone a algo respetable.
En nariz es complejo, muy expresivo, con buena intensidad aromática y, sin duda alguna evocador.
Nos encontramos con un centro de fruta negra madura decorada de un medio especiado de pimienta blanca y nuez moscada, al fondo te atrapa un sutil cuerpo de bombones de licor y finos tostados junto a todos esos aromas de sierra que me han traído tan gratos recuerdos, y cal de la que tanto uso hacían nuestras abuelas para blanquear sus casas.
Su paso en boca está completamente acorde con lo anterior, sutil, refinado, casi sedoso por unos taninos que se hacen presente lo justo para reclamar tu atención. A la vez entrega todo lo mejor que puede haber en un vino: buen sabor, mucha frescura y una acidez tenida por esos recuerdos a tomillo, jara, zarzas, ... con su centro jugoso y muy rico devolviendo recuerdos de guindas en licor, y tinta.
Muy buena persistencia en boca, alargando su recorrido algo más de lo habitual por una acidez bien pronunciada, marcando una leve astringencia que le aporta carácter y personalidad. 
Sin duda alguna un vinazo. ¡¡¡Viva el roble español¡¡¡

Catado el 14 de julio de 2019