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domingo, 15 de abril de 2018

MANDA HUEVOS 2014

De color amarillo pajizo se presenta este blanco de parcela procedente de Calatayud, muy brillante y con lágrimas compactas de patas largas y estilizadas.
Su aroma es complejo, seco e inusual, en él encontramos fruta escarchada, mosto,cachaza, flores marchitas y cierto punto oleoso; todo con un telón de fondo cítrico de piel de limón.
En boca las lías han hecho su trabajo y es puro terciopelo, se expresa bien la fruta y se acentúa la acidez haciendo que se cubran todos los puntos cardinales del mapa lingual a excepción de la percepción salina.
En la retronasal aparecen notas de pegamento entorno a un centro de corte herbáceo que también se remarca en el postgusto y lo prolonga integrando el  alcohol a la perfección .
Está muy rico y es muy original, ideal para una buena mesa ya que, aunque es fresco y ligero de sensación, tiene cuerpo y complejidad.
Muy recomendable.

Catado el 13 de abril de 2018

NPU - Amontillado

De color ambarino brillante.
En nariz abundan los tostados, vainilla, barnices, cacao, tabaco... todo sobre un fondo arcilloso, seguramente recuerdo de la albariza, su nexo de unión a la tierra.
En boca es de tacto suave aunque su sabor se expresa con ímpetu, punzante y recuerdos de fino y duela. Su sabor se prolonga en recuerdos de frutos secos y matices licorosos.
Aunque está bastante rico no nos ha cautivado en exceso notando en él cierta falta de "firma de la casa", algo que lo identifique entre los demás aunque, está rico y es un buen amontillado.

Catado el 14 de marzo de 2018

jueves, 12 de abril de 2018

EL BOTIJO ROJO 2015

De color picota oscuro, ribetes castaño y capa alta.
Con intensidad moderada en nariz encontramos mermelada de ciruelas, notas ácidas de frutillos silvestre, fondo de vainilla y sutiles notas tostadas y ahumadas.
En segundas copas encontramos hojarasca y fondo mineral.
A veces recuerda un poco a los palitos que aparecen en los paquetes de pipas ( sé que no es muy técnico pero sí muy descriptivo)
Con cuerpo en boca, llama la atención su acidez, notándose más al final de recorrido.
En boca se abre paso con firmeza y contundencia, con garra y densidad, de sabor vinoso, fruta madura prolongándose en su postgusto de guinda y especias mientras una leve anstringencia reclama otra copa.
En la nariz hay notas balsámicas  que quedan suspendidas a modo de recuerdo. Muy rico

A PULSO

Con un color rojo algo evolucionado a castaño y ribetes teja, capa baja, aspecto muy particular y cercano al de algunos rosados muy oscuros que probamos el año pasado. Inquietantes sus lágrimas se dejan caer como las del cirio de un penitente, dejando el rastro de su caminito de gloria.
Nada más acercarlo a la nariz tiene el poder valiosísimo de transportarte a tu niñez, un momento ratatouille, pura golosina. Así es, primero si cierras los ojos se te viene a la mente un chupa chups Kojak y acto seguido, una bolsa repleta de gominolas y algún atisbo de violetas. Con una presentación así es muy difícil no quedarte con su cara.
Acto seguido aparecen un ténue fondo lácteo, espino verde y notas casi mentoladas de cardamomo.
En boca se plantea seco y rectilíneo, no muy denso y poco anstringente, con una acidez que pasa desapercibida aunque evidentemente aporta ligereza y frescura. Quizá esos dos sean los grandes atributos que tiene y que te ganan desde el principio. Será desde el final de su recorrido desde donde las especias reclamen su momento de gloria, quedando ahí atenuadas rodeando a un centro de ciruela pasa y algunas notas anisadas.
En copas tardías y cuando ya no esperas nada más, aparecen las notas de tierra mojada y un fondo especiado con pinceladas de toffe, una delicia dejando en nariz recuerdos de regaliz Zara.
Un casi rosado, complejo desde la sencillez  y la franqueza de sus aromas que se entrega directamente a los sentidos, atrapando tu atención y manteniendo tu interés por él hasta el último sorbo.
Además tiene poca graduación con lo que antes de darte cuenta, se ha terminado. Ideal para esos días de sol primaveral que tanto se están haciendo de rogar este año.

Catado el 11 de abril de 2018

domingo, 1 de abril de 2018

LA ENCINA DEL INGLÉS 2014

Picota oscuro de ribetes castaños y lágrimas muy densas.
Al principio en nariz es muy cremoso, con cacao, moca, coco,... después aparecen los frutillos del bosque, zarzas, vainilla, regaliz y fruta de hueso madura. En copas tardías aparecen notas terrosas y hongos.
Su sabor es muy intenso y su sensación dulce producida por esa fruta madura que encontramos en nariz y que es pilar de su paleta aromática. 
Amplio a más no poder y con cierto punto sabroso, devuelve en el postgusto bombón de licor, palo dul y pimienta rosa con cierto punto de calidez.
Algo anstringente y de taninos algo rebeldes presenta buena acidez, potencia y frescura.
Quizá su potencia en boca resta suavidad y armonía al conjunto pero, sin duda está rico y merece la pena.
Catado el 29 de marzo de 2018

LLOPART MICROCOSMOS 2014

Del mismo color que el zumo de sandía, burbujas finísimas, abundantes y de ascenso reposado.
En nariz hay fruta blanca, brioche y tenues notas de cereza.
Entrada suave y elegante, derrochando fruta y pasión.
Con una acidez menos marcada que en un cava de variedades blancas se antoja goloso y rico, de color muy atractivo y digno de un San Valentín.
A nosotros nos ha encantado.

Catado el 30 de marzo de 2018

TRICÓ 2015

Amarillo pálido y tan glicérico como un jerez a decir por la densidad de sus lágrimas.
En nariz sus aromas se alejan de aquellos más juveniles que podemos encontrar en albariños de uno o dos años cargados de fruta fresca y un potente armazón cítrico. En cambio en este, encontramos otros más evolucionados, con un centro de fruta escarchada decorado de mantequilla, fruta de hueso, goma de borrar y fundido a la perfección en todo lo demás, un sutil encaje cítrico.
En boca es muy graso, extremadamente jugoso y expresivo, denso y de una acidez afilada que atrapa tu atención si eres asiduo a esta variedad y que hace que la copa casi no la sueltes de la mano hasta acabar la botella entera. Rico y fresco a más no poder.
Con un postgusto muy frutal más largo que el de la mayoría de los de su especie, devuelve en nariz a modo de recuerdos notas herbáceas y fruta de hueso prolongando su jugo en tu boca.
Filos salinos se conjugan con la fruta para realzar su sabor, potenciado por una acidez notable que resurge de la nada y te hace salivar desde el minuto uno. 
 Una buena opción sin duda, ahora que el albariño y las Rías Baixas están de moda.

Catado el 28 de marzo de 2018